Wednesday, March 17, 2010

March 15th and March 8th e-mails...

March 15th, 2010...

Hey, it was good to hear from all of you. thanks for all the wonderful news that you have shared with me. I am grateful that i have such a wonderful and loving family. Right now i am feeling pretty sick. so if this is short you know why. I would appreciate your prayers. I have yet to get sick to the point where I have to stay in the apartment. Right now it is feeling alot like that. I am going to do my best to push through it. I asked the lord to never let me stay home a full day because of something that has effected me personally. if it is my companion that is a different story. luckily, the lord has done well to help me with that. I am praying that all will go well.
here is a little about the week. We have been working hard and we had an incredible zone conference with greg dubree of the missionary dept. I really felt the spirit. I am happy to be serving the lord. This week we have had some wonderful success given to us. We have had the opportunity to pick up two new baptismal dates for a woman and her daughter on the 10th of april.
The rest of the work is moving forward. I really felt the spirit reading y'alls emails. but i have got to go rest. I love you all!

Elder Delgado

 
March 8th, 2010...

Hey everybody! how is life?
the mission is going wonderful as usual! I love serving! I have been so blessed with such a great area and companion. I have been having such a great time. We have been having our struggles and difficulties but we are pushing forward. We want to see some people enter into the waters of baptism! It has been tough because we will have some amazing people who will be progressing but they wont come to church! I think i have come to find that with the hispanics... they are will to listen to you but it is real hard to get them to "do". can be quite the frustration.
Let me see, We sent off a missionary from the branch i am serving in! it was great to see the fire he had and that he was excited to go. I remember first coming on my mission and all the expectations I had. Boy... was I wrong! haha. I feel now that I am barely getting the hang of this missionary work! I cant believe that i only have 9 months left. IT MAKES ME SICK! I dont want to come home... how would ya'll feel about me getting an extension and spending a 3rd christmas in the field? haha.
Let me see, I will tell you of a great experience we had this week. It was friday night. We had been working hard all day and everything was falling through! it was like 845 at night and I felt like calling it quits. I know lame of me! but I thought to myself that I cant! we have to work untill at least 9! so we did. we tried a few doors around the neighborhood and got in with this awesome man from puerto rico! It was a serious blessing from the lord! haha.
Anyways... it is zone p-day... only once a transfer. I would love to hear from you guys personally again if you get the chance! I love you all! be safe and much love,

Elder Delgado




Principios del Evangelio:
La libertad de escoger
C a p í t u l o 4
El albedrío es un principio eterno
“…podrás escoger según tu voluntad, porque te es concedido;...”
(Moisés 3:17).
Dios nos ha dicho por medio de Sus profetas que somos libres de
escoger entre el bien y el mal. Podemos elegir la libertad y la vida
eterna al seguir a Jesucristo; también somos libres para elegir el
cautiverio y la muerte como resultado de seguir a Satanás (véase
2 Nefi 2:27). Al derecho de escoger entre el bien y el mal, y de
actuar según nuestra voluntad se le llama albedrío.
En la vida preterrenal poseíamos albedrío moral. Uno de los propósitos
de la vida terrenal es demostrar qué tipo de decisiones
tomaremos (véase 2 Nefi 2:15–16). Si se nos forzara a escoger lo
correcto, no podríamos demostrar lo que hubiéramos elegido por
nosotros mismos; además, somos más dichosos cuando tomamos
nuestras propias decisiones.
El albedrío fue uno de los temas principales que surgió en el
concilio de los cielos, en la vida preterrenal, y fue una de las causas
principales del conflicto entre los seguidores de Cristo y los
seguidores de Satanás. Satanás dijo: “…Heme aquí, envíame a mí.
Seré tu hijo y redimiré a todo el género humano, de modo que
no se perderá ni una sola alma, y de seguro lo haré; dame, pues,
tu honra” (Moisés 4:1). Al decir esto, “…se rebeló contra [Dios],
y pretendió destruir el albedrío del hombre...” (Moisés 4:3). Su
propuesta se rechazó y fue expulsado de los cielos junto con sus
seguidores (véase D. y C. 29:36–37).


El albedrío es una parte necesaria del plan de salvación
El albedrío hace de nuestra vida terrenal un período de probación.
Cuando planeaba la creación terrenal de Sus hijos, Dios dijo:
“y con esto los probaremos, para ver si harán todas las cosas
que el Señor su Dios les mandare” (Abraham 3:25). Sin el don
del albedrío habríamos sido incapaces de demostrarle a nuestro
Padre Celestial que hubiéramos hecho todo lo que Él nos mandara.
Debido a que podemos escoger, somos responsables de nuestras
propias acciones (véase Helamán 14:30–31).
Cuando elegimos vivir de acuerdo con el plan que Dios tiene para
nosotros, nuestro albedrío se fortalece. Las decisiones correctas
aumentan nuestra capacidad de tomar más decisiones correctas.
Al obedecer cada uno de los mandamientos de nuestro Padre
Celestial, progresamos en sabiduría y fortalecemos nuestro carácter;
aumenta nuestra fe y nos resulta más fácil tomar decisiones
correctas.
Comenzamos a tomar decisiones cuando vivíamos en la presencia
de nuestro Padre Celestial como hijos espirituales; las decisiones
que allí tomamos nos hicieron dignos de venir a la tierra. Nuestro
Padre Celestial desea que aumente nuestra fe, nuestro poder, nuestro
conocimiento, nuestra sabiduría y toda otra cualidad positiva.
Si guardamos Sus mandamientos y tomamos decisiones correctas,
aprenderemos y comprenderemos; y llegaremos a ser como Él
(véase D. y C. 93:28).
Para que exista el albedrío tiene que haber opciones
No podemos escoger la rectitud a menos que se nos presente la
opción entre lo bueno y lo malo. Lehi, un gran profeta del Libro
de Mormón, le dijo a su hijo Jacob que, a fin de que se cumpliesen
los eternos propósitos de Dios debía haber “...una oposición en
todas las cosas. Pues de otro modo, ...no se podría llevar a efecto


la rectitud ni la iniquidad, ni tampoco la santidad ni la miseria, ni
el bien ni el mal...” (2 Nefi 2:11).
Dios permite que Satanás se oponga a lo bueno, y dijo de él:
“…hice que fuese echado abajo…
“y llegó a ser Satanás, sí, el diablo, el padre de todas las mentiras,
para engañar y cegar a los hombres y llevarlos cautivos
según la voluntad de él, sí, a cuantos no quieran escuchar mi voz”
(Moisés 4:3–4).
Satanás hace todo lo que está a su alcance para destruir la obra
de Dios y procura “...la miseria de todo el género humano… pues
él busca que todos los hombres sean miserables como él” (2 Nefi
2:18, 27); él no nos ama ni desea nada bueno para nosotros (véase
Moroni 7:17); no desea que seamos felices, sino que seamos sus
esclavos, y se oculta tras sus muchos disfraces para esclavizarnos.
Cuando cedemos ante las tentaciones de Satanás, limitamos nuestras
opciones. El siguiente ejemplo demuestra la forma en que eso
sucede. Imaginen que ven un letrero en la playa que dice: “Peligro.
Remolino. Prohibido nadar en esta zona”; tal vez podríamos pensar
Todavía tenemos muchas opciones: podemos ir a nadar a otro
lado; somos libres de caminar por la playa y juntar caracolas de
mar; somos libres de contemplar la puesta del sol y de regresar a
casa. También somos libres de hacer caso omiso a la advertencia
y nadar en el lugar peligroso; sin embargo, una vez que seamos
atrapados por el remolino, éste nos arrastrará y tendremos muy
pocas opciones; si ése fuera el caso, trataríamos de escapar o de
pedir ayuda, pero es posible que terminemos ahogados.
A pesar de que somos libres de elegir nuestro curso de acción,
no somos libres de escoger las consecuencias que conllevan nuestras
acciones. Las consecuencias, ya sean buenas o malas, serán
el resultado natural de cualquier decisión que tomemos (véase
Gálatas 6:7; Apocalipsis 22:12).
A los maestros: Un dibujo sencillo puede ayudar a los alumnos a centrar la atención.
Si hablan sobre la analogía del letrero de advertencia como se presenta en este capítulo,
quizá desee dibujar un letrero similar sobre la pizarra o en un pedazo grande de papel.


Nuestro Padre Celestial nos ha dicho cómo escapar del cautiverio
de Satanás. Debemos estar alertas y orar siempre, y pedir a Dios que
nos ayude a resistir las tentaciones de Satanás (véase 3 Nefi 18:15).
Nuestro Padre Celestial no permitirá que seamos tentados más allá de
nuestra capacidad para resistir (véase 1 Corintios 10:13; Alma 13:28).
Los mandamientos de Dios nos guían lejos del peligro y nos conducen
hacia la vida eterna. Al tomar decisiones sabias, podremos
ganar la exaltación, progresar eternamente y gozar de una felicidad
perfecta (véase 2 Nefi 2:27–28).

No comments: